martes 10 de noviembre de 2009

Vuelvo a África











Hubo un tiempo en que creí que mi vida estaría ligada a África para siempre.

Fui, por primera vez, hace unos 6 años. Desde entonces volví tres veces más, para trabajar como voluntaria en lo que fuera surgiendo, hasta que nació una iniciativa preciosa denominada "Campamentos urbanos". Trabajábamos con niños a la salida del colegio, para que no estuvieran en la calle más tiempo del necesario.
Eran los niños más auténticos que había visto jamás.
Un niño auténtico, por si quedan dudas, es un niño que se comporta como un niño, es decir, que actúa como uno espera que actúe un niño.
Ejemplos:
no dice expresiones de mayores, es inocente, se pone nervioso cuando le explicas un juego nuevo, siempre tiene ilusión por aprender, te agradece todo lo que le ofreces, no te pone en ridículo ni cuestiona tu autoridad...
Disfruté como una enana, fui más feliz que nunca, aprendí tantas cosas... y entre ellas, aprendí que aquel no era mi lugar. No podía quedarme allí para siempre. Pero quizá podía ir cada poco, y aportar mi pequeño granito de arena.

Sin embargo, entre aquellas deliberaciones llegó el que hoy es mi marido, y luego llegó mi pequeño bichito llamado María, y luego llegó la thermomix, los purés, la limpieza, el trabajo, los sueldos, el paro, el no paro... y la incertidumbre de los niños que, si Dios quiere, llegarán.
Y mis niños de Matola se quedaron solillos. Otra vez en la calle.
Hace unas tres o cuatro semanas, me ofrecieron volver 7 días a Mozambique con Manos Unidas, para trabajar como periodista. Después de muchas deliveraciones he aceptado.
Ahora sólo tengo en la cabeza que si me pasa algo, mi niña se queda sin madre. Qué optimista y alegre me he vuelto...

Me voy este sábado. Ya que le quito a María mi compañía, prometo volver llena de historias, de sueños, de imágenes y vivencias para contaros a todos, y a ella, cuando sea mayor.
A veces me da por pensar que a ella le gustará saber que su mamá vivió en Mozambique un tiempecillo, y quizá le guste que le cante el himno de África en ronga (uno de los dialectos del sur del país), o que cuente cómo eran los niños que conocí, y que la mayoría, por cierto, sobreviven gracias a Dios.








lunes 9 de noviembre de 2009

Ramón, pequeño niño grande

Hace tiempo que le vemos. Alguna vez por el barrio... pero generalmente en misa.
No sé cómo se llama, así que le llamaré Ramón.
(¡Vaya, hacía tiempo de esto ya!)
Ramón es evidentemente retrasado. Su cara no tiene ningún rasgo particular, si no fuera porque la expresión de sus ojos y su sonrisa aparentan unos 5 años, mientras que su cuerpo y sus rasgos en general pertenecen a una persona de 40.
Sonríe bastante, o también pone cara de "observar" alrededor qué sucede. Como los niños pequeños cuando se abstraen.
Hasta ahora, siempre le había visto solo. A pesar de eso, en la calle siempre parece saber bien hacia dónde va.
En misa, responde a todo, unos segundos por detrás de los demás.
En la paz, suele mostrarse muy cariñoso con todo el mundo a su alrededor.
El otro día, mientras subía mi calle de camino al metro, le vi junto a su madre, una señora bastante mayor.
Ambos estaban en la parada del autobús. Estaban cogidos de la mano, y cuando llegó el bus, su madre se despidió y le besó con cariño, y él le devolvió el beso.
No sucedió nada más. Fue una escena muy normal.
Pero Ramón desde entonces es alguien distinto para mí.
Ya no es una persona a la que miro con distancia y procuro evitar... Ahora es un hijo muy querido y cariñoso... tratado con mimo y dedicación.
Es verdad que al principio todo me repelía en él... su fealdad, sus movimientos, su voz...
Ahora ya me es alguien familiar. No entiendo cómo pudo sucederme esa repulsión, quizá el desconocimiento, quizá muchos factores externos al propio Ramón...
Ahora sólo estoy convencida de que Ramón es un afortunado. Para sus padres es el eterno niño que cuidar, pero Ramón se lo devuelve con creces.
Cuando tenga la oportunidad, pienso preguntarle a la gente del barrio por él.
Apuesto a que tiene una profesión, apuesto a que es querido por sus amigos...
Apuesto a que incluso es mayor de lo que pienso.

sábado 31 de octubre de 2009

Estos días



Estos días están siendo un poco de locos.

De repente me surge un reportaje que me obliga a estar varios días fuera de la redacción, un nuevo párroco en mi barrio que se aferra a mí como a un clavo ardiendo (recuerden: fiestas de Juan y Juana, Otoño Libertario, Izquierda Unida de Hortaleza, mis vecinos antiglobalización y demás chucherías rodeándome durante dos años), una charla en un colegio de Talavera de la Reina y María mirándome con esos ojos oscuros y profundos, pidiéndome cada vez más y más...

Aunque la realidad me está espabilando a marchas forzadas, reconozco que no soy un crack en lo que a organización se refiere. La frase "hacer en cada momento lo que debo" me martillea, o me palpita, o me invade a cada segundo, pero mi memoria es como un queso Gruyere y a veces siento que me muevo a impulsos, empezando una cosa, dejándola a la mitad y empezando otra nueva. Y así hasta que todo está a la mitad y yo en estado de shock.

Mientras tanto mi vida sigue pendiente de un hilo, novedades y novedades acerca de nuestro futuro revolotean a nuestro alrededor sin concretarse en nada y la sensación de que siempre puedo hacer más.

Entre todo este caos, como siempre, regalos eternos.

Como siempre, la verdad, sencilla.

Como aquel empleado de banca, jubilado que, sin más rodeos, me contó su conversión.

Corrían los años 60, y en su oficina había un empleado al que le caían "todos los marrones". Era tan bueno que parecía tonto, y todo el mundo le tomaba el pelo sin cortarse. Un día, le dió hasta pena, y le soltó: "¿Pero no te das cuenta de que la gente se ríe de ti?". Éste, tranquilamente, le dijo: "¿Ves esta máquina de escribir? Pues éste es el altar desde el que ofrezco al Señor todos mis sufrimientos".
Evidentemente, no se convirtió "al instante", pero ésta fue la frase que le hizo "click". A partir de ahí, todo es historia.
Frente a las prisas de estos días, tengo la inmensa fortuna de contar con estas píldoras de energía...

martes 20 de octubre de 2009

Parejas extrañas y falta de oxígeno



Alguna vez he explicado que los descubrimientos "artísticos" me ensanchan los pulmones. Yo sé que esto, así dicho, puede resultar incomprensible, pero es una realidad que psicológicamente puedo explicar. Necesito aire para respirar y una canción puede darme todo el oxígeno que no consigo cuando me quedo demasiado encerrada entre los vagones del metro de cada día...

Hace tiempo decidí que me gustaba Woody Allen. Me vi "Misterioso asesinato en Manhattan", "Annie Hall" y alguna que otra peli de las últimas, poco convencionales y más bien anodinas. Me pareció hilarante su hipocondria, acepté su egocentrismo y consideré que tenía un morro como una catedral, y que desde esa óptica asumiría el desastre de las relaciones amorosas que trata.

Cuando se estrenó "Vicky, Cristina, Barcelona", un compañero fue a verla al cine. Regresó diciendo (literal) "este tío se ha vuelto un viejo verde". Me quedé con aquella frase, y nunca se me ocurrió ir a verla.

En cambio el otro día, en el tren de vuelta a Madrid, nos la pusieron. Me acordé de aquella frase, pero al mismo tiempo me dispuse a ver algo diferente, un pequeño soplo de originalidad, algo distinto, que siempre, siempre necesito.

Y no me encontré con un viejo verde. Me encontré con un tipo desarmado, sin argumentos, sin corazón, y con una ensalada mental de las que no quisiera yo jamás en mi vida. Las relaciones que describe son absurdas, vacías y dolorosas. Tan absurdas y vacías que engendran violencia... o apatía. Tan pronto aparece un trío, como se quieren matar; tan pronto se abandonan, como se adoran...

Me quedé vacía y dolida. Hay arte que me aporta oxígeno, y hay otro tipo de arte que me ahoga.

lunes 19 de octubre de 2009

Sueños y algo de miedo

Cómo enfrentarme ahora a esta nueva página "en verde", vacía, después de que tantas personas hayan decidido compartir algo de lo que llevan dentro, en un corazón maltrecho por el dolor.
Cómo enfrentarme y ponerme a contar ahora lo que veo en la mirada de las personas que me cruzo en el metro, en el bus, o por la calle.
Uno va viviendo con su ingenuidad y sus rutinas y todo lo cuenta y todo lo dice... y de repente llega la realidad, con Loretos, niñas pequeñas que reciben quimioterapia... Y las rutinas y las ingenuidades más bien parecen estupideces absurdas.
De todos los comentarios, tan emotivos y tan profundos, me quedo con "Loreto tuvo mucha suerte con su familia". Está claro que tuvo unos padres abnegados, cariñosos y pudo contar con ellos en los mejores y los peores momentos. Ese fue el regalo que tuvo, un regalo que, por cierto, no todos los niños han podido tener.
Nunca me olvidaré de esta niña, que me hizo recordar lo momentáneo que es todo, y al mismo tiempo, lo profundamente eterno, la capacidad de amar del ser humano, y la capacidad que tenemos, infundida por Dios, de proyectar el amor hacia alguien que ya no está. Como una red que se ensancha hasta el cielo. Así pienso que estarán sus padres desde ahora. Enganchados entre la tierra y el cielo, peleando por sus otros hijos, por sus trabajos, por lo cotidiano... y deseando el momento en que allá arriba decidan que su familia puede volver a estar unida para siempre, sin dolor, sin pérdidas y sin distancia...

martes 13 de octubre de 2009

Loreto



Nunca había llorado por una desconocida. Pero hoy, una noche un tanto atípica, me encuentro frente al ordenador, con las lágrimas asomando ya, y yo que iba a meterme en la cama a leer una revista de decoración.
Las cortinas, me temo, pasarán a la historia, al menos por esta noche.
Ha fallecido Loreto.
¿Y quién es Loreto? Preguntaréis.
Pues Loreto es un angelito de un año a quien nunca conocí. Ni a ella, ni a sus padres, en persona, claro. Porque por mail nos hemos conocido un poco.
Los padres de Loreto vinieron a mí a raíz de un reportaje que había escrito sobre Gloria Strauss, una niña de 7 años, estadounidense, que falleció poco después a causa de una terrible forma de cáncer. La manera en que esta niña había vivido su enfermedad logró atraer a numerosas personas en el país, hasta el punto de hacerse tremenda y milagrosamente famosa.
Un día recibí el mail de "Manolo", a quien no conocía.
Me pedía información para poder ponerse en contacto con la familia de Gloria Strauss, pues su hija, de un año de edad, padecía el mismo tipo de cáncer.
Buscaban ayuda de todo tipo y, especialmente, buscaban la intercesión de Juan Pablo II para realizar el milagro que devolviera la salud a Loreto.
Un día me mandaron la foto del bebé, después de la quinta sesión de quimioterapia. Era terrible. Calvita, hinchadita... pobre ángel.
Les expliqué cómo podrían conseguir una reliquia de Juan Pablo II, y me dediqué a pedirle oraciones a la gente.
Un día, pensé que yo misma tenía una reliquia de Juan Pablo II, y que, a pesar del cariño, es evidente que me podía desprender de ella, pues Loreto la necesitaba de verdad.
Dejé pasar unos días sin querer... las prisas, mis cosas... (mis tonterías...)
Esta mañana les escribí. Les dije que les acababa de enviar la reliquia por correo, llegaría pronto y podrían ponerla al lado de la niña.
Y esta misma noche, recibí esta contestación:

Estimada amiga, no se por dónde comenzar a contar.
Pero creo que lo mejor es decirtelo directamente, Loreto se ha dormido en el Señor el pasado domingo día 11 de octubre y ayer día de Ntra. Sra. del Pilar le dimos sepultura, el cielo se abrió para recibir a nuestro Ángel. Te contaré en algún momento como ha sido todo, pues también tú y tu familia, así como las hermanas del monasterio de la Visitación tenéis que saber cómo Dios actua hasta en los momentos más dificiles. Espero poder contaros toda esta experiencia que aunque con el corazón destrozado por el dolor de no poder abrazar más a nuestra pequeña, creo de justicia que seáis participes de ella por vuestras oraciones, para que no penséis que han caído en saco roto.
En cuanto a la reliquia, cuando llegue si quieres te la devolveremos. Gracias de corazón y cuando pasen unos días y descansemos de esta última semana os contaré como a transcurrido todo y se lo hagas llegar a las personas que tu sabes han rezado por nuestra hija y por nosotros.
Un abrazo en el Señor para siempre, amiga.


Pues sí, querido padre, el cielo se ha abierto para recibir a un ángel...

lunes 12 de octubre de 2009

Después de casa

Cada vez que vuelvo a casa de mis padres, la casa que me vio crecer, aunque vuelva con marido e hija, parece que revivo miles de episodios que normalmente dormitan en el fondo de mis recuerdos.
El otro día, por ejemplo, desde la habitación que aún conserva mi pequeña cama de siempre, recordé cómo solía quedarme hasta las tantas con la luz encendida, leyendo, quizá soñando, enredando en cualquier cosa.
Pensaba que lo bueno de ser hija única es que te puedes permitir el lujo de tener miles de vidas paralelas, todas ellas desarrolladas en tu imaginación, sin que nadie sospeche lo más mínimo.
Pensaba en lo fácil que era encerrarme en mi habitación, aquel pequeño universo íntimo, y escuchar programas de radio inauditos y diferentes, aquellos que me hacían sentir transgresora y aventurera... que me hacían aprender mil cosas que luego compartía con unas pocas compañeras, tan soñadoras y locas como yo, en clase.
Pensaba en qué suerte he tenido siempre, a pesar de sentirme vigilada a todas horas,a pesar de sentirme encerrada en una ciudad que yo creía que no podía ofrecerme todo lo que yo "pensaba" que quería...
Qué suerte he tenido.

martes 6 de octubre de 2009

Hoy voy a recordar...

MOZAMBIQUE...




viernes 2 de octubre de 2009

Misterios



La vida está llena de misterios. Estoy segura de que para todos, no sólo para mí, aunque a veces me sienta la protagonista de una película de Woody Allen.
Son misterios que hay que saber reconocer; cabos que de repente se atan, personas que no estaban y de repente están... Objetos que aparecen, noticias que se suceden, silencios, ruido... Misterios apasionantes. ¿Quién no bucearía en las últimas razones de las personas felices que te encuentras en la vida? ¿Quién no se pregunta por qué sucede algo de repente, algo que deseabas tanto, algo que pudo ser, algo...?
Si yo digo que una mujer, por amor a su marido, decide esconderse del mundo, y vivir encerrada toda su vida entre cuatro paredes...? ¿Qué pensaríais?
Si digo que esas cuatro paredes son gruesas, antiguas, frías, húmedas... Si digo que decide cortarse el pelo y esconder su cuerpo, sentirse la persona más olvidada del mundo... excepto para su propio marido... ¿Cómo calificaríais el hecho en sí?
¿Machismo?
¿Sadismo?
¿Dependencia emocional?
¿Locura?
Sin embargo, yo conozco a unas mujeres que, por amor, deciden esconderse del mundo para siempre, y amar con un amor infinito que se me escapa de las manos... ¡Qué misterio!
Hoy entré en un Monasterio antiquísimo, en Madrid. Hablé con una religiosa jovencita, que ingresó a los 17 años y despues de 20, ha sido elegida para vivir tres años en el Convento "Mater Ecclesiae", en el interior del mismísimo Vaticano. Nunca ha viajado en avión. Nunca ha salido de España. Nunca pensó que fuera a hacerlo. Y de repente va a vivir en el centro mismo de la cristiandad.
Hay misterios sin resolver en mi vida. No sólo aquellos que tienen que ver conmigo, sino aquellos que conciernen a quienes pasan a mi lado.
Hay algo oculto tras los muros de la realidad que me rodea.
Y lo complicado es que sólo puedo especular. Y esperar...

jueves 24 de septiembre de 2009

Uno de mis compañeros


La verdad, es que no me da mucha conversación...

miércoles 23 de septiembre de 2009

Por qué soy lo que soy


No sé cómo llegué hasta ella. Lo cierto es que, trasteando con el ordenador, de repente me encontré en el blog de una chiquilla de Arkansas, recién casada y madre de un bebé de cuatro meses. Leí algunas de sus entradas, y por un instante viajé hasta su hogar, y su trabajo (protésico dental), cerca de su marido, de sus amigos, de su familia. Y también de sus problemas, de sus temores, sus creencias y sus pasatiempos.
Además, esta mañana, cuando iba a trabajar en el autobús, vi a una pareja de adolescentes "asiáticos" (dejémoslo ahí, pues no tengo ni idea de si eran chinos, japoneses o qué...) Pero sí reconocí sus ropas y su estilo. Pertenecen a una nueva tribu urbana que no conozco demasiado bien, pero creo que se llaman a sí mismos "emos", en una variante oriental, que tiene un estilo muy, muy personal. (Dejémoslo ahí, también).
Viéndoles a todos ellos, pero sobre todo, viéndome a mí, reconocí el por qué soy lo que soy.
¿Y qué soy?
Soy periodista.
Soy muchas otras cosas, también.
Pero soy periodista desde pequeña. No lo soy desde que me licencié. Lo soy desde que tengo 10 años.
Lo recuerdo perfectamente: un día les pregunté a mis padres "¿Qué hay que ser para dedicarse a escribir?" Y uno de ellos me respondió, vacilante: "Periodista". Así que yo dije: "Muy bien, entonces de mayor seré periodista". Hasta el día de hoy.
Con el tiempo me di cuenta de que no quería una vida de oficina, no quería una rutina (aunque después descubrí que siempre hay rutinas), y sobre todo, quería sentirme una parte de la historia, sin involucrarme demasiado en ella. Como una especie de testigo de excepción, algo así como una mirona impertinente.
También he aprendido que me interesan las personas. Cualquiera que pase a mi lado es susceptible de esconder una buena historia, de esas que te cambian la vida y te ayudan a comprender más cosas.
Y finalmente, tengo la inmensa suerte de mantener intacta la capacidad para sorprenderme e inquietarme por cualquier cosa, por insignificante que sea. Un amigo periodista solía decirme: "me interesa todo; incluso lo que no me interesa".
Quizá otros periodistas opinen que estas premisas no son importantes, pero a mí me parecen la semilla sin la cual uno no puede trabajar contándole las cosas a los demás.
Porque al fin y al cabo, ese es mi oficio: contar lo que pasa.
Y con el paso de los años acabas contando casi cualquier cosa.
A mí me apasiona el mundo. Con sus miserias y sus obras de arte. Y encima tengo la suerte de poder describírselo a todo aquel que me quiera leer...
en un periódico...
o en este blog.

martes 22 de septiembre de 2009

Impresionante Chicago

¿Para cuándo uno así en Madrid?!!!