Me recibía con una sonrisa, alargaba los brazos para abrazarme, y yo corría hacia ella.
Entonces me desperté, y comencé a rezar un Ave María, porque tengo la teoría de que cada vez que un familiar fallecido aparece en mis sueños es porque quiere que rece por él.
Estaba tan triste que me imaginé a mí misma agarrándome desesperada de las manos de la Virgen. Son cosas que uno piensa-sueña a las 5 de la mañana, claro. Y aún así, con esa claridad extraña que uno tiene de madrugada, se me ocurrió pensar ¿Cuántas veces no habrán agarrado esas manos inmaculadas a tantas personas desesperadas de la pena, como yo? Como una madre con muchos hijos que acoge a cada uno como único...
Es una imagen que no se me borra. Ni la de mi abuela, ni la de la Virgen... Ya no me dormí.
Hoy tampoco he dormido bien. María se da la vuelta por las noches y se pone boca abajo, con la mala suerte de que no sabe volver a ponerse boca arriba... ¿Cuántas vueltas puede llegar a dar un bebé por las noches?


